domingo, 28 de marzo de 2010

Día de limpieza.

Estaba necesitando hacer una limpieza en mi,
tirar algunos pensamientos indeseados,
lavar algunos tesoros que estaban medio oxidados...
Entonces saqué del fondo de las gavetas recuerdos que no uso
y no quiero más!
Tiré afuera algunos sueños, algunas ilusiones,
papeles del presente que nunca usé,
sonrisas que nunca di.
Tiré la rabia y el rencor
de las flores marchitas que estaban dentro del libro que nunca leí.
Miré mis sonrisas futuras y mis alegrías pretendidas...
y las coloqué a un lado, bien ordenaditas.
Saqué todo de adentro de mi armario y lo fui tirando al suelo:
pasiones escondidas, deseos reprimidos, palabras horribles
que nunca hubiera querido escuchar,
que nunca hubiera querido decir,
heridas de un amigo,
heridas de un gran amor
y recuerdos de un día triste...
Pero también encontré otras cosas... Y muy bellas!!!
Un pajarito cantando en mi ventana me fue encantando y distrayendo,
mirando cada uno de aquellos recuerdos,
aquella luna color de plata,
la puesta de sol...
Me senté en el suelo para poder escoger.
Arrojé directo en el cesto de la basura
los restos de un amor que me hirió
y las palabras de rabia y dolor
que estaban en el estante de encima,
pues casi no las uso.
Otras cosas que aun me hieren,
las coloqué de lado para después
ver lo que haré con ellas,
si las olvido ó las envío al basurero.
Aún lado de aquella gaveta uno guarda
lo más importante:
el amor, la alegría, las sonrisas, un poco de fe
para los momentos que más necesitamos.
Recogí con cariño el amor encontrado,
doblé ordenaditos los deseos,
coloqué perfume en la esperanza;
pasé un pañito en el estante de mis metas
y las dejé a la vista para no olvidarlas.
Coloqué en los estantes de abajo
algunos recuerdos de la infancia;
en la gaveta de encima los de mi juventud
y colgada bien frente a mi
coloqué mi capacidad de amar
y principalmente la de RECOMERZAR.

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