martes, 12 de enero de 2010

Si queres te cuento

A pesar de que me hayas fotografiado como una linda ranita un poco (demasiado digamos) colorida y platicamente vestida, igual (jajajaja) te voy a contar una historia de las que te gustan.
Una historia de amor. Y ahi va...

Ella se levantó a la misma hora que todos los días, pero era un día diferente, lleno de espectativas.
Era el día del reencuentro con ese viejo amor.
Se dio un lindo baño, fresco, lleno de espuma.
Se secó lentamente , se paso crema por todo su cuerpo para salvarlo un poco del paso de los años.
Eligio una ropa colorida y fresca pues hacia bastante calor.
Tomo un café cargado, como todas las mañanas, esa es la energia matinal que no puede faltarle.
Y salió lentamente para no llegar antes a la cita.
Llegó y ahi estaba , esperandola, como mucho tiempo atrás. Se recibieron mutuamente con una sonrisa.
Se abrazaron y besarón como adolescentes. Y abrazados caminaron juntos hasta el auto que los iba a llevar hasta su guarida.
En el trayecto recordaron y actualizaron sus "dia a día" profesionales y familiares , con chistes y sonrisas a granel. Acariciandose las manos a cada momento.
En la guarida, se abrazaron y besaron como la primera vez.
Y el tiempo transcurrió manso y dulce hasta la hora de la despedida.
Que no fue una despedida triste, si no que fue un hasta luego, lleno de alegria por ambas partes.
Ella volvio a su vida y él a su rutina.
Pero ambos unidos , hasta que el tiempo o llamemosle el destino lo determine.

1 comentario:

El Secreto... dijo...

Me encanto tú cuento, aparte imagino el rostro de ella, soñadora y sintiendose fantastica...